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“Siempre he tenido un deseo enorme de hacer cosas nuevas”

“Siempre he tenido un deseo enorme de hacer cosas nuevas”

Joaquín Salvador Padillo nos recibe en su despacho y a los pocos minutos ya nos contagia de su entusiasmo, su vitalidad y sus ganas por hacer cosas. “Quini”, como lo llaman en la cercanía, decidió que tenía ganarse la vida con su propio proyecto empresarial y 40 años después sigue ligado a Jarquil. Conocemos un poco más de su historia en esta nueva edición de la Energía de los emprendedores.

Una idea, la decisión de emprender, gestionar su propia empresa… ¿Cómo surge todo esto?

Yo empecé a trabajar en una multinacional en Madrid en una época de crisis gordísima. Entonces hasta las grandes empresas yo veía que caían y estaba asustado. Yo tenía una inquietud importante por buscarme la vida con mi propio proyecto empresarial, entonces no sabía qué podría conseguir y tener más tranquilidad ganándome la vida. Me vine de Madrid a Almería y estuve trabajando aquí en una empresa y enseguida aparecieron mi idea y mi deseo de hacer cosas. Siempre he tenido un deseo enorme de hacer cosas nuevas. Una vez consigo un logro para el siguiente ya me gusta hacer otra cosa. Esa fue una cuestión importante, como conocer a José Luis Sebastián. Ambos éramos ingenieros, él era ingeniero de caminos y yo era ingeniero industrial. Mi suerte fue encontrar a José Luis, somos complementarios. Han pasado 40 años y estamos aquí. Dentro de este camino también están Paco Martínez, Francisco Martínez, Arturo Egea y Antonio López, como elementos esenciales clave, si ellos no están seguramente no hubieran ido igual las cosas. Lo más importante es haber tenido suerte de encontrar personas.

¿Cómo fueron los inicios? Cuéntenos alguna piedra en el camino que le haya ayudado a crecer

Al poco de llegar a Almería me puse a trabajar, por las noches, los sábados, los domingos. Empecé con José Luis Sebastián sin salirme del trabajo en el que estaba y tampoco él se salía. Realmente es que piedras en esto te encuentras continuamente. Yo no diría nunca una piedra gorda, bueno, he tenido algunas gordas gordas que no las puedo ni nombrar (ríe al decir esto). Afortunadamente hemos ido sorteándolas todas, en general todos los días tienes alguna “piedrecita”, pero en la medida en la que te vas fajando en resolver esas dificultades pues uno se va encontrando más valiente, más capaz, más animado y es que te comes el mundo. Cuando me viene algo nunca me asusto. Tú empiezas tu actividad y conforme aparece una situación difícil y la salvas pues vas cogiendo confianza en ti mismo. El empresario no nace, el empresario se hace. Puedes tener actitudes, con “c” y aptitudes con “p”.

¿Qué no puede faltar en su empresa? Algo imprescindible

La ilusión de las personas. Transmitir esa ilusión, que todos realmente empujemos juntos. Conseguir que haya una unión de todos los trabajadores, con todos los socios. Algo habremos hecho bien los socios para que estemos después de 40 años aquí. Tienes que transmitir ese compromiso a las personas que trabajan contigo. Cuando eso pasa aparece el entusiasmo, que es la locomotora que te ayuda a conseguir los logros. El logro no lo he conseguido yo, lo hemos conseguido todos los que estamos aquí.

Si quisiera destacar algo de estos 40 años, ¿qué sería?

Son tantas las cosas… Fíjate que nosotros hemos pasado de calcular estructuras a tener una ingeniería en la que tocaba todos los palos. A poner un laboratorio de control de calidad de materiales de construcción. Tenemos hasta un centro deportivo WE en Granada que es el más grande que hay en Andalucía. Nos aliábamos con los socios que tenemos. La gente confiaba en nosotros. Siempre hemos sido muy currantes. Al cliente es que hay que darle no lo que te has comprometido, sino más. Hay que buscar qué hacer por el cliente. Tiene que pasar a ser un amigo al que tienes que intentar ayudar. Y eso es una forma de ser, una disposición que uno tiene.

¿Qué ha aportado Jarquil a la sociedad almeriense durante estos 40 años?

Esa disposición que tenemos todos. Yo pienso que las empresas en una sociedad están obligadas y cada día lo van a tener que estar más, porque la situación se está poniendo de una manera que a mejores empresas mejor sociedad. ¿Por qué? Porque es donde realmente un colectivo de personas se unen y ponen un objetivo común, una disciplina, se ponen a trabajar y a luchar por las cosas, con mucha lealtad. La cuestión está en que la sociedad cada día se va dejando más aparte, entonces la empresa hoy día puede ser un elemento corrector de las situaciones de insolidaridad. Lo social es trabajar y el amor al prójimo, pero amor del de verdad, auténtico. Eso se hace en las empresas y la empresa que no lo haga, no funciona. La empresa que no quiera a su cliente, no va a funcionar.

¿Cómo ve la ciudad dentro de 15-20 años?

Para mí Almería tiene un futuro muy grande. Yo la veo como la California de España. Por su capacidad en este momento. La alimentación es un elemento esencial en todo el mundo. Estamos en una posición magnífica para seguir siendo los número uno. Otra cuestión es que nos vayan poniendo zancadillas y que nos impidan desarrollarnos en este tema, pero tenemos una cosa muy buena, así como en las regiones y provincias más ayudadas se sienten llenos y cargados de derechos, aquí en Almería, como no nos dan nada, esa falta de derechos hace que sepamos que tenemos que ganarnos el dinero solos. Aquí en Almería nos pasa eso, sabemos que tenemos que conseguir las cosas solos, y solos quiere decir que con más esfuerzo, con más trabajo y con más de “tó”. Sabes que a ti no te van a ayudar como ayudan a los demás. Almería ha sido la olvidada de todos porque somos muy pequeños, estamos en una isla, y esa isla nos hace tener grandes dificultades para comunicarnos. Sin embargo tenemos la mayor potencia de comunicación en el transporte agroalimentario. Nosotros dentro del mundo de la innovación y la investigación tenemos un potencial enorme.

¿Qué les diría a los jóvenes que quieren emprender en la actualidad?

Que tengan una idea y que tengan ilusión por ella. Que realmente sepan buscarse a personas que le acompañen adecuadamente, que es súper importante. Hay que tener mucha animosidad y cada piedra que te ponen en el camino hay que saltarla. Tienen que buscar algo que les guste, que se sientan con aptitud y con actitud y disposición para hacer esa cuestión. Si tienen esas características yo creo que el mundo está lleno de oportunidades en este momento. La gente joven tenéis un futuro magnífico, pero hay que “echarle cojones” (ríe de nuevo con gran energía).

Para terminar, ¿tiene algún reto próximo en mente?

Retos siempre tenemos muchos. ¿Sabes lo que yo realmente disfruto? Pues como la vida me ha dado y he tenido la suerte de aprender tantas cosas y múltiples actividades… Por ejemplo 30 empresarios y 70 médicos vimos que había una necesidad importante y construimos el Hospital Mediterráneo conjuntamente. El Hospital está ahí porque todas esas personas nos pusimos a trabajar en el tema. Eso precisamente es algo de lo que más disfruto.